En el contexto actual, contar con una hoja de ruta en materia de sostenibilidad turística se ha convertido en una prioridad. En la práctica, un Plan de Sostenibilidad Turística define un conjunto de actuaciones como la mejora de infraestructuras, la digitalización de servicios, la eficiencia energética o la conservación del patrimonio, orientadas a practicar un turismo más consciente. Su objetivo principal es equilibrar el crecimiento turístico con la protección del entorno natural, el bienestar de la población local y la competitividad económica.
Este plan combina diagnóstico, planificación y ejecución de proyectos reales en ámbitos como la transición ecológica, la innovación, la accesibilidad o la puesta en valor de los recursos turísticos. Desarrollado en colaboración entre administraciones públicas y financiado en gran parte con fondos europeos, el PSTD se convierte en una herramienta clave para modernizar el destino y garantizar un desarrollo turístico equilibrado a largo plazo.